Alexandra es una ciudadana colombiana originaria de Catatumbo que se encuentra en Tijuana en compañía de su hijo de 4 años en espera del reencuentro con su esposo en EUA. Tras ser desplazada por grupos armados en su ciudad de origen, y después de acordar con su familia su futuro, Alexandra decidió viajar hacia México para cruzar con la ayuda de un coyote a territorio estadounidense. La llegada de Trump a la presidencia de los Estados Unidos frenó su cruce debido a que los coyotes también “dejaron de trabajar”.