Siete años después de la publicación de sus primeras narrativas digitales, Tania Mendoza explica cómo se convirtió en activista en defensa del International Friendship Park y de los migrantes en general en Tijuana. Al contar de cómo también pudo comprar una propiedad, su historia también demuestra que la gente deportada también puede ser productiva y lograr seguridad para sus familias en México.