César Urincho Castro emigró de México en 2004 en busca del sueño americano. Castro explica su deseo de una mejor calidad de vida y cómo eso lo motivó a realizar su primer y arriesgado intento de cruzar la frontera. Este intento culminó en una aterradora persecución a alta velocidad en la que participaron 36 migrantes hacinados en un camión, que se estrelló después de que el copiloto disparara un arma contra los perseguidores. Tras ser deportado tras una semana de detención marcada por la inanición y el abuso por parte de los agentes de inmigración, Castro inmediatamente consiguió un coyote y emprendió un segundo y exitoso viaje a Los Ángeles. Su relato concluye detallando su vida en California, incluyendo su trabajo en la construcción y una significativa integración cultural con otras comunidades mexicanas, a la vez que reflexiona sobre la suerte de haber sobrevivido a un viaje tan peligroso.