175. Por la vida de mi hijo, ya perdí uno

En  una  larga  espera en  Casa  del  migrante  Ciudad  Juárez,  María como  solicitante  de protección internacional, relata las razones por las cuales fue expulsada de Honduras.

—Nosotros   vivíamos   en   Tegucigalpa,   la   flor   del   campo   la   número   1,   pero lastimosamente  ahí  en  ese  lugar,  depende  de  “las  maras”  no  tenemos  ninguna autoridad que nos defienda, no tenemos nada, estamos a la intemperie... ¡estamos  a uno sálvese el que pueda! Y pues es lo que yo hice ahorita salvarme a mí y salvar a mi hijo.  A mi país no puedo regresar, porque tenemos una amenaza muy grande...—