Sow Mamadou, un migrante africano de Guinea, relata cómo tuvo que abandonar su país por razones políticas. Guiado por su religión, encontró en Tijuana un lugar para conectar con sus hermanos musulmanes y africanos. Su historia permite reconocer cómo la solidaridad mexicana puede representar algo profundamente significativo en la vida de las personas migrantes.