Lucía y sus hijos pudieron entrar a EEUU con parole humanitario, pero su esposo fue detenido por reingreso ilegal y después deportado. Ella intentó cuidar a sus hijos sola en Kansas y después Chicago, pero como inmigrante fue muy difícil. También se dio cuenta de la dificultad que tendría para justificar una petición de asilo. Finalmente tomó la decisión de volver a México.